FAUNA DEL HUMEDAL

MAMIFEROS

Para la provincia de Bocas del Toro se han registrados 134 especies de mamíferos, mientras que para el humedal se registran 43, las cuales están distribuidas en nueve órdenes, 20 familias y 38 géneros. Entre los grupos mejor representados están el de los carnívoros con tres familias; los murciélagos, con dos familias; los roedores, con cinco familias y los perezosos de dos (Choloepus hoffmanni) y tres dedos (Bradypus variegatus).

Los carnívoros representan parte importante de nuestro ecosistema, ya que actúan como agentes reguladores de la cadena trófica. Especies como el jaguar (Panthera onca) y el puma (Puma concolor), son felinos de gran tamaño que requieren de grandes extensiones de cobertura boscosa para realizar sus actividades de alimentación y reproducción.

Ademas de los felinos, se han reportado el puerco de monte (Dicotyles pecari) y el saíno (Tayassu tajacu). El puerco de monte se mueve en manadas de hasta 300 individuos y necesita de grandes extensiones de vegetación para forrajear. En la actualidad, ambas especies son difíciles de observar en grupos numerosos, principalmente el puerco de monte.

Por último, de las especies de primates que fueron registradas en el humedal, se encuentran el mono araña colorado (Ateles geoffroyi), el mono aullador (Alouatta palliata) y el mono cariblanco (Cebus capucinus), especies protegidas por la legislación panameña e incluidas en el apéndice 1 de CITES.

El mono araña se encuentra amenazado por la persecución a la cual es sometido y a la disminución de su hábitat por lo cual, en la actualidad, es una especie escasa y difícil de observar. El mono aullador y cariblanco por su parte, son bastantes tolerantes a las perturbaciones antrópicas en su hábitat, pero esto lo hace más suceptible a la cacería para el mercado de mascotas por lo que también se encuentra en el apéndice 1 de CITES y protegido por la legislación panameña.










AVES

Los ecosistemas de humedales mantienen una significativa diversidad de aves, muchas de las cuales endémicos o en peligro de extinción. El dificil acceso a los humedales ha atraído especies que, a pesar de no ser exclusiva de ellos, dependen del refugio que le proporcionan. En el Humedal San San Pond Sak, se han observados 152 especies de aves, de las cuales 120 son locales y 32 son migratorias norteñas.

Entre las especies locales muchas son típicas de las costas y asociadas a agua dulce, tales como el martín pescador pigmeo (Chloroceryle aenea), la garza cucharón (Cochlearius cochlearius) y la garza-tigre castaña (Tigrisoma lineatum). También se observa gran cantidad de aves de tierra firme como el loro frentirrojo (Aratinga finschi), el carpintero picoplata (Campephilus gutemalensis), la gallareta frentirroja (Gallinula chloropus), la golondrina manglera (Tachycineta albilinea) y el pato real (Cairina moschata).

Del total de las especies nueve estan protegidas por la legislación panameña. Entre éstas cabe mencionar al pato-silbador aliblanco (Dendrocygna autumnalis) que se encuentra también en la LFIC como vulnerable, la chachalaca cabecigris (Ortalis cinereiceps), la pava crestada (Penelope purpurascens) que se encuentra en la LFIC como vulnerable, el tinamú grande (Tinamu major) y el tinamú chico (Crypturellus soui).

Además se han registraron 23 especies en el apéndice 2 de CITES; como el amazilia colirrufo (Amazilia tzacatl), el barbita colibandeada (Threnetes ruckeri), el colibrí pechicanelo (Glaucis hirsuta) y el ermitaño colilargo (Phaethornis superciliosus). Estas cuatro especies de colibrí prefieren parches de Heliconia, plantaciones de bananos, manglares y zonas húmedas e inundadas de las tierras bajas. Además, dentro de este apéndice observamos al gavilán zancón (Geranospiza caerulescens), y el halcón reidor (Herpetotheres cachinnans), los cuales prefieren áreas en donde haya gran cantidad de ranas, lagartijas, culebras e insectos grandes. También están el gavilán aludo (Buteo platypterus), el águila pescadora (Pandion haliaetus) los cuales son migratorios norteños y el búho moteado (Ciccaba virgata) especie frecuente de los bosques secundarios de las tierras bajas.

Además de especies residentes se han identificado 31 especies migratorias norteñas, además de ocho especies que tienen poblaciones locales y migratorias. El vireo verdiamarillo (Vireo flavoviridis) cría en Panamá y emigra a América del Sur, aparentemente a la Cuenca Amazónica, durante el pico de la estación lluviosa. De las especies migratorias del Norte hay que destacar que 11 de ellas están incluidas en el Breeding Bird Survey (BBS) de Norteamérica como especies cuyas poblaciones están declinando a nivel mundial, principalmente por la destrucción de su hábitat (Apéndice 1b). Estas especies incluyen el playero coleador (Actitis macularia), la tángara escarlata (Piranga olivacea), la reinita cachetinegra (Oporornis formosus), la golondrina tijereta (Hirundo rustica), el tirano norteño (Tyrannus tyrannus), el mímido gris (Dumetella carolinensis), y el bolsero castaño (Icterus spurius).

REPTILES Y ANFIBIOS

En la provincia de Bocas del Toro se ha identificado 115 especies de reptiles y 94 especies de anfibios, de los cuales el 6% son especies endémicas nacionales y el 48% son especies endémicas regionales.

Para el Humedal San San Pond Sak se han reportado un total de 74 especies de reptiles, incluidas en 21 familias y 43 géneros. La mayor parte de los reptiles reportados para esta área protegida pertenecen a la familia de culebras no venenosas Colubridae, con más de un 33% de las especies (25 especies), seguido por la familia de lagartijas Polychrotidae con un 15% (11 especies).

Por otro lado, entre los anfibios se han identificado 36 especies, incluidas el orden Anura y Caudata, distribuidas a su vez en ocho familias y 16 géneros. En el caso de los anfibios la familia con mayor representatividad entre las descritas para este humedal fue la familia Leptodactilidae, seguida por las familias Dendrobatidae e Hylidae.

En el humedal se han registrado además nueve especies protegidas: el babillo (Caiman crocodylus), el lagarto aguja (Crocodylus acutus), la iguana verde (Iguana iguana), la boa (Boa constrictor) y las tortugas marinas.





FAUNA ACUATICA

El HIISSPS comprende una gran diversidad de hábitat acuáticos, que incluyen: esteros, llanuras de inundación, pantanos, turberas, ríos, bosques inundables, manglares y lagunas costeras. Estos hábitat son utilizados por especies de ámbitos marinos y de agua dulce, durante algunas de las fases de su ciclo de vida. Esta gran diversidad y riqueza de hábitat contribuye a que el humedal sea considerado como uno de los ecosistemas más ricos en biodiversidad dentro de la región.

Por lo general, gran parte de los peces que consume el hombre dependen del humedal durante alguna etapa de su ciclo de vida. Es por esta razón que el futuro de la pesca artesanal y la supervivencia de muchas especies va a depender de la forma en que éstos se manejen y se conserven.

El HIISSPS es una zona de confluencia, tanto de especies de peces de agua dulce como de agua salada. Sin embargo su distribución y abundancia dentro del humedal puede darse basándose en el tipo de hábitat que requiere cada uno de ellos.

Sin embargo, cada sección es diferente de la otra en cuanto a las características físico químicas de sus aguas. La sección oeste (río San San, río Negro, Laguna Costera La Lata, Boca del río Sixaola) se comporta como un estero, con niveles de salinidades bajos y tendencia a fluctuar desde la desembocadura hasta los límites superiores del humedal, donde llega a ser cero.

Por su parte, la sección este del humedal (laguna y desembocadura del río Changuinola, canal de Soropta, río Banano) presenta características que lo diferencian del río San San. Contrario a las características de la zona oeste, la boca del Changuinola permanece con agua dulce en toda su extensión, lo que provoca que las especies de peces de agua dulce se esparzan por el humedal.